El anhelo de un lucero entre la niebla
Clack. Clack. Clack. Click. Clack. Cinco llaves que cerraron cinco puertas. El ala de invitados del Castillo de Ravenloft, hasta entonces aferrándose al leve abrigo de cinco personas, sintió destaparse…
Clack. Clack. Clack. Click. Clack. Cinco llaves que cerraron cinco puertas. El ala de invitados del Castillo de Ravenloft, hasta entonces aferrándose al leve abrigo de cinco personas, sintió destaparse…