«My dear Alicia, we can all cry. But only a few can choose to save it until it’s over».
Venid, asomaos un poco. Entiendo vuestra confusión. Rara vez se tiene la oportunidad de observar el nacimiento de un Mundo. Esta de aquí es la Raíz, el evento causal del Todo. El desdoble se hace Inspiración, la víctima se convierte en Verdugo y la consciencia de la Tierra se manifiesta, gracias y pese a los movimientos de la Tercera.
Después de este galimatías, fruto de un Narrador algo rebelde, os doy la bienvenida al gran evento de la Torre en este mes de brujas y sarcófagos parlantes: El pueblo duerme.
Esta historia tiene un lugar muy especial en mi corazón, dado que fue la primera que llegó a superar los límites del cuento corto o la idea suelta, allá cuando no sumaba más de trece años. La relectura del trabajo que aquel primer intento de escritorzuelo engendró, para recoger esencias y sensaciones, fue algo complicada. No sólo por la azarosa y juguetona calidad de algunos pasajes, sino también por los derrapes narrativos que mi yo adolescente pensó que sonaban geniales, pero que vistos desde mis lentes actuales me hacen sentir lástima y hasta compasión por aquellos que tuvieron que leerlo y mirarme a los ojos luego, con esa sonrisa y arqueo de párpados del que va a sacrificar a su gorrino favorito. Y pensar que eso lo mandé a concurso…
No obstante, quiero pensar que este rehecho que he preparado ha sido suficiente como para tomar aquello que merecía ser salvado y sustituir lo imperecedero por, como mínimo, adecuado. El pueblo duerme es, en definitiva, mi carta de amor y esperanza a ese chiquillo que quería ser escritor. Para decirle que aún nos queda, pero que al menos el yo que escribe estas líneas es más consciente de lo que mejorar y, un millón de veces más importante, de lo que hemos mejorado.
En cuanto al relato en sí, se estructura en forma de miniserie, que se irá subiendo a lo largo de Halloween. Cada seis días, empezando por hoy, jueves 1 de octubre, a las 19:00, se publicará un nuevo capítulo, hasta terminar el 31 con el final. Espero que sigáis la serie y que este calendario os permita disfrutarla esperando al siguiente capítulo con ansia e ilusión.
¿Y de qué va El pueblo duerme? Ay, dulces huéspedes, sería un insulto hacia vosotros hablar demasiado de ello. Por ello, sólo dejaré tres conceptos sueltos, para que os hagáis una idea de lo que se avecina: pueblo minero, hermanos y hombres lobo. Huelga decir, por tanto, que la cosa va de fantasía urbana. Con trazos de terror, porque no podía ser de otra forma, pero fantasía lo primero y más importante.
En fin, no deseo haceros perder más de vuestro valioso tiempo. Sólo me queda desearos un feliz mes mágico y que este mi humilde cuento de lobos encuentre un lugar en vuestra bolsa de caramelos.
Con ello, este Brujo se da más que por satisfecho.